La cocina argentina es el resultado de una síntesis, producto del aporte de los platos europeos pertenecientes a las distintas corrientes migratorias, sazonados y combinados con alimentos propios del suelo nativo.
Forman parte de la gastronomía criolla el asado con cuero, el locro, la
carbonada, la humita, el mote, el tamal, la chanfaina, las empanadas, el chipá,
la mazamorra, el dulce de leche, el arrope, la yema quemada, el quesillo de
cabra con miel de caña y una variedad de dulces regionales. La infusión
característica es el mate –compartido con sus vecinos latinoamericanos del Sur–
preferentemente “verde” o “cimarrón” (amargo), con sus variantes: dulce,
cocido, de leche y “tereré”. Las bebidas tradicionales, en tanto, son el vino
patero, la aloja y la chicha (estas últimas en las provincias del Noroeste).
Enlaces de interés:
Cocina ecléctica de Juana Manuela Gorriti
http://www.clarin.com/pbda/miscelanea/cocina_eclectica/cocina_00indice.htm
Aunque es más fácil y
rápido comprarlo en un almacén o supermercado, es mucho más rico el dulce de
leche casero.
1 kilo 100 gs de azúcar
1/2 cucharadita de bicarbonato de sodio (de cocina, para dar color)
Una chaucha de vainilla (Opcional)
Colocar todos los
ingredientes en un recipiente grande, preferentemente de cobre o aluminio, a
fuego fuerte.
Tener especial cuidado al
romper el primer hervor, revolver y evitar que se derrame.
Dejar hervir durante unas
horas, hasta que tome color y comience a espesar, bajar el fuego al mínimo
revolviendo cada tanto con una cuchara de madera.
Cuando al sacar un
poquito en un plato, y dividirlo por la mitad con una cuchara, no se unen las
partes, está hecho.
Al sacarlo del fuego,
continuar revolviendo durante un rato hasta que pierda un poco de temperatura
pues de lo contrario, se puede cortar. Al retirarlo del fuego, y mientras se
revuelve, se puede apoyar el recipiente sobre agua fría para ayudar a entibiar
más rápido.
el mateEsta infusión fue
utilizada originariamente por los indios guaraníes, quienes utilizaban la yerba
mate. Los Jesuitas, que se establecieron en la zona que hoy ocupa la provincia
de Misiones, mejoraron su cultivo, por lo que allí se ubican los mejores
yerbatales.
Actualmente la yerba
(hoja de yerba mate picada) se puede adquirir en paquetes de 1/2 y 1 kilo, y en
la región productora, fraccionada en bolsitas.
El recipiente en el que
se ceba el mate, es el "mate", que puede ser el tradicional, hecho de
calabaza curada, o un jarrito de loza o enlozado, o madera. La infusión se toma
con bombilla, y se puede cebar dulce o amargo. El recipiente que contiene
el agua para la cebadura es la pava, cuya agua se considera "a punto"
unos grados anteriores a la ebullición. Si el agua hierve, no sirve para el
mate. Esta costumbre es bien hogareña en Argentina, aunque se ha
popularizado, y actualmente hay lugares en donde se usan termos, para trasladarse
con el equipo de mate, para tomarlo en cualquier lugar u ocasión.
Fuente: www.redargentina.com
3/4 kilo de harina
1 huevo
1 yema
1 taza de salmuera tibiagrasa (o margarina vegetal)
dulce para rellenar
Se pone sobre la mesa la
harina y en el medio se le hace un hueco, se le agrega, el huevo, la yema, la
taza de salmuera tibia y 4 cucharadas de grasa blanda o derretida y apenas
tibia (o margarina). Se hace una masa más bien blanda, se espolvorea con harina
y se extiende con palote hasta que quede bien fina. Se unta con margarina
derretida la masa, se espolvorea con harina se dobla, se unta con margarina
derretida y se espolvorea nuevamente y se estira con palote. Se cortan
los pasteles cuadrados, se les pone el relleno de dulce (preferentemente de
membrillo) en el medio, rodeándolo de un poquito de humedad (pasando un dedo
húmedo en agua, para hacer que se peguen bien) y se tapan con otra lámina. Se
realiza la forma del pastel, haciendo un fuerte pellizco en la mitad de cada
lado de las dos tapas unidas, esto en los cuatro lados. Se fríen con grasa bien
caliente.
4 tazas de harina común 1 taza de grasa 3/4 cucharadita de sal 1 huevo batido 2 o 3 cucharadas de agua, o la necesaria Grasa para freír Azúcar común para espolvorear
Mezclar la harina con la
grasa y la sal. Agregar el huevo batido con las tres cucharadas de agua, hasta
formar una masa blanda y lisa. Dejar descansar el bollo una media hora. Hacer
luego pequeños bollitos, los que se estiran con el palote o con las manos,
formando tortitas en forma circular u ovalada de medio centímetro de espesor.
Realizar con los dedos 4
o 5 agujeritos espaciados en cada torta y poner a freír en abundante grasa muy
caliente. Deben quedar algo doradas y muy tiernas, ni crocantes ni rígidas.
Espolvorearlas con azúcar luego de sacar del recipiente en que se fríen,
no sin antes apoyarlas un momento sobre papel absorbente, para escurrir restos
de grasa.
Fuente: www.redargentina.com