El único idioma que cuenta con reconocimiento legal a nivel nacional en
El castellano fue traído por los conquistadores españoles y sufrió los cambios propios de la convivencia con los pueblos indígenas nativos que lo enriquecieron, especialmente en sus aspectos lexicales. Las sucesivas oleadas inmigratorias ocurridas durante el siglo XIX y los primeros años del XX también hicieron su aporte a la lengua de los argentinos.
>>Infografía Lenguas indígenas de
Las diferencias dialectales existentes en el territorio, lejos de dificultar la comunicación, la enriquecen. El lunfardo, por ejemplo, es una forma dialectal nacida en Buenos Aires, fuertemente influida por las lenguas de los inmigrantes; sobre todo por dialectos del italiano (lunfardo deriva de la palabra lombardo), pero también del portugués, el gallego, el francés, el inglés y el yidis, que le proveyeron elementos léxicos y sintácticos, así como la pronunciación típica del castellano rioplatense. El lunfardo ha ejercido una gran influencia en el habla informal de todo el país a través de su uso en las letras de tango y en la poesía porteña.
Existe una Academia Argentina de Letras, fundada en 1931, que desde 1952 colabora regularmente con
Influencias europeas se entremezclan en el arte, la arquitectura y el estilo de vida de los argentinos.
Se puede leer más sobre las siguientes expresiones, siguiendo los enlaces:
Antonio Berni es el más popular de los artistas argentinos. Es, en la plástica,
el
Los Desocupados, de Antonio Berni equivalente de Jorge Luis Borges en la literatura. Y la comparación no es
errónea si consideramos que fue el creador de la saga de Ramona Montiel y
Juanito Laguna, dos personajes marginados por la sociedad de consumo, que
tratan de sobrevivir en un mundo que los ignora.
El Museo Nacional de Bellas Artes abrió sus puertas en 1896 y posee una importante colección que abarca, entre otras cosas, una pinacoteca europea con la presencia de importantes personalidades como Rembrandt o Van Gogh.
El MNBA también es el mejor lugar para hacer un recorrido por la historia del arte argentino, comenzando por los primeros artistas viajeros que vinieron a explorar estas tierras, el academicismo europeo, las estribaciones del impresionismo en la figura de Fernando Fader y los agitados movimientos de las vanguardias del siglo XX.
Muy cerca de este museo, en el Centro Cultural Recoleta, se puede verificar el estado actual de las artes plásticas locales, especialmente en sus formas más contemporáneas, como el objeto, la instalación y las artes performáticas. En las salas de lo que antes fue un asilo de ancianos, se conjugan hoy las últimas tendencias de la fotografía, la historieta, el teatro visual y todas las expresiones que constituyen la actualidad del arte.
Casi todos los edificios que funcionan hoy como museos o centros culturales están reciclados, como el Palais de Glace, una exquisita arquitectura de planta circular que fue pista de patinaje sobre hielo y sala para bailar tangos.
El único edificio que hasta la fecha fue originalmente concebido como museo es el del Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (MALBA), que abrió sus puertas a principios de 2001 a instancias de Eduardo Costantini, un importante coleccionista local y que hoy cuenta con una interesante agenda cultural.
Además de las instituciones museísticas, Buenos Aires cuenta con numerosas galerías de arte, como la de Ruth Benzacar –ubicada cerca de Plaza San Martín. En la calle Arroyo se concentran las galerías dirigidas a un público más tradicional.
El mercado de arte se está reactivando poco a poco. En 1999 se registraron ventas por 12,37 millones de dólares, aunque esta cifra decreció al año siguiente.
ArteBA, la Feria de Arte de Buenos Aires, convoca año a año más y más público. Se trata de un importante termómetro de ventas, y a la vez se ha convertido, junto con la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, en el evento anual más importante del espectáculo cultural.
En los barrios de La Boca, San Telmo y Palermo Viejo se concentra la mayor cantidad de talleres de artistas.
En las calles adoquinas de San Telmo, se pueden visitar sorprendentes negocios de anticuarios; Palermo se ha convertido en un centro de atracción para los jóvenes diseñadores de ropa y objetos y la Boca se está transformando lentamente a partir de la presencia de Proa, una fundación que apoya las artes plásticas con la importación de exhibiciones internacionales y la producción local de muestras de primer nivel.
Rosario, Tucumán, Córdoba, Mendoza y La Plata son las ciudades del interior que registran mayor actividad cultural. Cuentan con escuelas de arte, museos y centros culturales donde se concentra la actividad artística.
La cocina argentina es el resultado de una síntesis, producto del aporte de los platos europeos pertenecientes a las distintas corrientes migratorias, sazonados y combinados con alimentos propios del suelo nativo.
Forman parte de la gastronomía criolla el asado con cuero, el locro, la
carbonada, la humita, el mote, el tamal, la chanfaina, las empanadas, el chipá,
la mazamorra, el dulce de leche, el arrope, la yema quemada, el quesillo de
cabra con miel de caña y una variedad de dulces regionales. La infusión
característica es el mate –compartido con sus vecinos latinoamericanos del Sur–
preferentemente “verde” o “cimarrón” (amargo), con sus variantes: dulce,
cocido, de leche y “tereré”. Las bebidas tradicionales, en tanto, son el vino
patero, la aloja y la chicha (estas últimas en las provincias del Noroeste).
Enlaces de interés:
Cocina ecléctica de Juana Manuela Gorriti
http://www.clarin.com/pbda/miscelanea/cocina_eclectica/cocina_00indice.htm
Aunque es más fácil y
rápido comprarlo en un almacén o supermercado, es mucho más rico el dulce de
leche casero.
1 kilo 100 gs de azúcar
1/2 cucharadita de bicarbonato de sodio (de cocina, para dar color)
Una chaucha de vainilla (Opcional)
Colocar todos los
ingredientes en un recipiente grande, preferentemente de cobre o aluminio, a
fuego fuerte.
Tener especial cuidado al
romper el primer hervor, revolver y evitar que se derrame.
Dejar hervir durante unas
horas, hasta que tome color y comience a espesar, bajar el fuego al mínimo
revolviendo cada tanto con una cuchara de madera.
Cuando al sacar un
poquito en un plato, y dividirlo por la mitad con una cuchara, no se unen las
partes, está hecho.
Al sacarlo del fuego,
continuar revolviendo durante un rato hasta que pierda un poco de temperatura
pues de lo contrario, se puede cortar. Al retirarlo del fuego, y mientras se
revuelve, se puede apoyar el recipiente sobre agua fría para ayudar a entibiar
más rápido.
el mateEsta infusión fue
utilizada originariamente por los indios guaraníes, quienes utilizaban la yerba
mate. Los Jesuitas, que se establecieron en la zona que hoy ocupa la provincia
de Misiones, mejoraron su cultivo, por lo que allí se ubican los mejores
yerbatales.
Actualmente la yerba
(hoja de yerba mate picada) se puede adquirir en paquetes de 1/2 y 1 kilo, y en
la región productora, fraccionada en bolsitas.
El recipiente en el que
se ceba el mate, es el "mate", que puede ser el tradicional, hecho de
calabaza curada, o un jarrito de loza o enlozado, o madera. La infusión se toma
con bombilla, y se puede cebar dulce o amargo. El recipiente que contiene
el agua para la cebadura es la pava, cuya agua se considera "a punto"
unos grados anteriores a la ebullición. Si el agua hierve, no sirve para el
mate. Esta costumbre es bien hogareña en Argentina, aunque se ha
popularizado, y actualmente hay lugares en donde se usan termos, para trasladarse
con el equipo de mate, para tomarlo en cualquier lugar u ocasión.
Fuente: www.redargentina.com
3/4 kilo de harina
1 huevo
1 yema
1 taza de salmuera tibiagrasa (o margarina vegetal)
dulce para rellenar
Se pone sobre la mesa la
harina y en el medio se le hace un hueco, se le agrega, el huevo, la yema, la
taza de salmuera tibia y 4 cucharadas de grasa blanda o derretida y apenas
tibia (o margarina). Se hace una masa más bien blanda, se espolvorea con harina
y se extiende con palote hasta que quede bien fina. Se unta con margarina
derretida la masa, se espolvorea con harina se dobla, se unta con margarina
derretida y se espolvorea nuevamente y se estira con palote. Se cortan
los pasteles cuadrados, se les pone el relleno de dulce (preferentemente de
membrillo) en el medio, rodeándolo de un poquito de humedad (pasando un dedo
húmedo en agua, para hacer que se peguen bien) y se tapan con otra lámina. Se
realiza la forma del pastel, haciendo un fuerte pellizco en la mitad de cada
lado de las dos tapas unidas, esto en los cuatro lados. Se fríen con grasa bien
caliente.
4 tazas de harina común 1 taza de grasa 3/4 cucharadita de sal 1 huevo batido 2 o 3 cucharadas de agua, o la necesaria Grasa para freír Azúcar común para espolvorear
Mezclar la harina con la
grasa y la sal. Agregar el huevo batido con las tres cucharadas de agua, hasta
formar una masa blanda y lisa. Dejar descansar el bollo una media hora. Hacer
luego pequeños bollitos, los que se estiran con el palote o con las manos,
formando tortitas en forma circular u ovalada de medio centímetro de espesor.
Realizar con los dedos 4
o 5 agujeritos espaciados en cada torta y poner a freír en abundante grasa muy
caliente. Deben quedar algo doradas y muy tiernas, ni crocantes ni rígidas.
Espolvorearlas con azúcar luego de sacar del recipiente en que se fríen,
no sin antes apoyarlas un momento sobre papel absorbente, para escurrir restos
de grasa.
Fuente: www.redargentina.com
Conviven en el país dos géneros musicales típicos, como representantes de dos regiones diferentes: el tango, más representativo de la ciudad de Buenos Aires que del resto del país, se ha convertido en el símbolo musical de los argentinos en el extranjero. Hoy en día es una música de culto que tiene fieles seguidores, aunque no sea escuchada habitualmente por el gran público.
El folclore es más representativo del interior del país y tiene como principales exponentes a Mercedes Sosa, Horacio Guarany, Los Nocheros, Soledad, entre otros. El cuarteto y la cumbia, originados en la provincia de Córdoba, han comenzado a ocupar en los últimos años un espacio importante dentro de la música nacional.
Fuera del ámbito de los géneros tradicionales, encontramos al rock y al pop, representados por los ya emblematicos Charly García, Luis Alberto Spinetta, Fito Páez y también por Gustavo Ceratti (ex Soda Stereo), Diego Torres, entre otros.
Así como el país se divide en diferentes regiones de acuerdo a sus más importantes rasgos geográficos y climáticos, también en relación con lo cultural y en particular al folclore, pueden identificarse distintas zonas, cada una de ellas con características propias.
De este modo se construye el mapa del folclore argentino, un mapa cuyas divisones no respetan los límites geográficos.
Atahualpa: la casa de Atahualpa y un retrato del músico
Aunque en la actualidad prácticamente no existe la creación colectiva que era común en el pasado, se pueden encontrar en su lugar creadores individuales, que obviamente atribuyen algo de su personalidad a la obra. Pero de cualquier modo, no se puede obviar o ignorar el factor común que agrupa a varios de ellos, ya que cuestiones ineludibles, como la tradición del lugar donde viven, e incluso su geografía, llegan a imponerse en las producciones de los artistas de un modo más que notorio.
Gardel
El teatro llegó a estas tierras de la mano de los conquistadores y misioneros españoles. Lope de Vega y Calderón fueron los autores más representados, ya que gozaban de prestigio en la metrópoli. Al mismo tiempo florecía el teatro de catequesis, impulsado por los religiosos.
El 1º de mayo de 1804, se inauguró una nueva sala: el Coliseo Provisional.
Tras
En el segundo aniversario de
Durante el gobierno de Juan Manuel de Rosas se levantaron el Teatro de
En los años posteriores a la batalla de Caseros, las
compañías europeas frecuentaron el país con un repertorio prolijo y cuidado que
abarcaba diversas especies dramáticas y de la lírica, aunque con poco espacio
para los autores nacionales. Martín Coronado (
Éste, también introducido por compañías europeas, gozaba de gran aceptación popular. El primer artista nacional del género fue Sebastián Suárez, quien levantó su carpa con bolsas de arpillera, iluminándola con tela embebida en grasa combustible de viejos envases. Se trató del Circo Flor América, donde actuaba vestido de forma estrafalaria y con el rostro pintado. Sin embargo, la gran figura fundadora de la arena autóctona fue José “Pepe” Podestá, creador del payaso Pepino el 88, quien desarrolló y dirigió la puesta de la pantomima basada en la novela Juan Moreira de Eduardo Gutiérrez. Estrenada con parlamentos en Chivilcoy, provincia de Buenos Aires, en 1866, dio nacimiento al verdadero circo criollo que comenzó a recorrer los caminos del país. Con los años, Pepe se quedó con el repertorio gauchesco (que incluía lenguaje y ambientación rural combinados con danzas folklóricas), variedad que se cerró en 1896 con Calandria de Martiniano Leguizamón.
La inmigración, por su parte, había traído
consigo el auge del sainete español, origen del sainete criollo, testigo de los
conflictos urbanos que planteaba la nueva realidad circundante: conventillos,
calles, cafés, se convirtieron en centro de la escena. Autores como Nemesio
Trejo (Los Políticos), Carlos M. Pacheco (Los Disfrazados) o Enrique García
Velloso (Gabino el Mayoral) dieron los primeros pasos en el denominado “género
chico”, que pasando por Alberto Vacarezza (Los Escrushantes, El Conventillo de
Los comienzos del siglo XX inauguran la época de oro, donde brillaron los nombres de Roberto J. Payró (Sobre las Ruinas; Marco Severi), Florencio Sánchez (Nuestros Hijos; En Familia) y Gregorio de Laferrere (¡Jettatore!; Las de Barranco), quienes dieron gran impulso a la actividad escénica, basados en una estética costumbrista de alto impacto en el público.
El gran hito se produjo en 1930, cuando
Leónidas Barletta fundó el Teatro del Pueblo, piedra fundamental del movimiento
independiente, ubicado en las antípodas de lo comercial. La iniciativa tuvo su
período más fructífero entre 1937 y 1943, con un repertorio universal que no
descuidaba la producción de autores nacionales como Roberto Arlt (Saverio el
Cruel; 300 Millones;
La década del 40 se caracterizó por la
afirmación del teatro independiente y la proliferación del vocacional. Además
de Barletta, cabe citar elencos como
Una segunda etapa del teatro independiente se
desarrolló en los umbrales de los años
En 1949, Carlos Gorostiza (El Pan de
Los ´60, años de cambio y de cuestionamientos sociales, éticos y estéticos, produjeron una renovación en la escritura teatral y en la puesta en escena, que se perfilará en tres direcciones diferentes:
El teatro de vanguardia y experimentación, a la luz de las búsquedas iniciadas en el Instituto Di Tella, con las producciones de Eduardo Pavlosky (Espera Trágica, El Señor Galíndez) y de Griselda Gambaro (El Desatino, El Campo), que vigorizaron nuestra escena;
El realismo social, representado por Soledad
para Cuatro de Ricardo Halac, Nuestro Fin de Semana de Roberto Cossa o Réquiem
para un Viernes a
El nuevo grotesco, representado por
También en aquella época cobró auge el café
concert, que incluía música, varieté y sketches diversos y que tuvo su centro
en
Con la dictadura militar de mediados de los años ´70, soplaron aires sombríos. Muchos actores y gente del oficio se vieron obligados a emigrar, los empresarios sólo llevaron a escena comedias livianas y en los teatros oficiales se impusieron “listas negras” que influyeron en directores y productores.
La resistencia se recluyó en pequeños teatros y fue el movimiento independiente el que oxigenó el ambiente: autores como Osvaldo Dragún, Roberto Cossa, Carlos Somigliana (El Avión Negro, El ex alumno) y Carlos Gorostiza, con el apoyo de otros dramaturgos y actores, crearon Teatro Abierto, inaugurado el 28 de julio de 1981 en el Teatro del Picadero. Desde la primera función la convocatoria desbordó las 300 localidades previstas en un horario insólito y a un precio exiguo. Una semana después un comando de la dictadura incendió la sala y esto provocó la mayor solidaridad social. Casi veinte dueños de salas, incluidas las más comerciales, se ofrecieron para garantizar la continuidad del ciclo y más de cien pintores donaron sus obras para recuperar las pérdidas. Teatro Abierto continuó y cada función fue un acto antifascista cuya repercusión estimuló a otros artistas y así surgieron, a partir de 1982: Danza Abierta, Poesía Abierta y Cine Abierto.
El retorno democrático permitió el surgimiento
de nuevas búsquedas. Un teatro trasgresor modificó la estética escénica a
partir de las experiencias del Parakultural, que incorporó otros lenguajes, en
especial, el humor corrosivo y crítico. Son figuras de este movimiento
El fin de siglo heredó estas propuestas y ofrece además un teatro basado en una mayor destreza física del actor, al que acompañan títeres y muñecos. El caso más emblemático es el de El Periférico de Objetos.
Actualmente el teatro sigue siendo una
actividad muy fecunda en
En cuanto a la dramaturgia, puede decirse que
se ha consolidado la producción, a partir de la obra de figuras como Ricardo
Monti (Maratón), Mauricio Kartun (Chau Misterix), Eduardo Rovner (Sócrates, el
Encantador de Almas), Jorge Goldenberg (Cartas a Moreno), Bernardo Carey (Bar
Grill), Roberto Perinelli (Landrú, Asesino de Mujeres), Víctor Winer (Postal de
Vuelo), Alejandro Tantanian (Juegos de Damas Crueles) y José Luis Arce (