El desafío de la integración del alumnado inmigrante en nuestro sistema educativo
María Jesús Lago Ávila, Profesora Adjunta de Geografía de la Universidad San
Pablo CEU (31/10/2005)
En las últimas décadas España ha experimentando un importante cambio en su
contexto social con una presencia cada vez mayor de ciudadanos procedentes de
otros países, particularmente extracomunitarios, que buscan en nuestro
territorio oportunidades laborales y una mejora en sus condiciones
socioeconómicas.
Los hijos de estos ciudadanos, nacidos en España como segunda generación, o
llegados de sus destinos de origen por reagrupamiento familiar, se están
incorporando a al sistema educativo español con todo lo que ello implica de
aumento de la diversidad cultural en las aulas. El proceso es imparable y
plantea un nuevo escenario para el cual no todos los centros, ni todos los
profesionales de la educación están preparados.
El incremento de la diversidad cultural en las aulas se evidencia en las cifras
que facilita todos los años el Ministerio de Educación sobre alumnado
extranjero. En el curso académico 1991-1992 el número total de alumnos
extranjeros matriculados en la enseñanza de Régimen General no universitario
era de 36, 661, en el curso 2002-2003 paso a ser de 303.827 en la actualidad y
según los datos del Ministerio en el curso actual se han matriculado 457. 245
alumnos extranjeros.
En este contexto el mayor desafío es sin duda conseguir la integración socio
educativa de los alumnos que pertenecen a distintos grupos culturales, y
arrastran con ellos lenguas maternas diversas, un nivel formativo no siempre
coincidente por edades con el de nuestro país, costumbres, tradiciones y
creencias religiosas que tienen que encontrar cabida en los colegios y en la
sociedad, entre sus compañeros y entre sus profesores. Todo lo cual supone un
enorme esfuerzo de adaptación y flexibilización del sistema, así como de
compresión y entendimiento por parte te de todos los agentes implicados en el
proceso (alumnos, padres de alumnos, profesores, personal de administración y
servicios de los centros escolares, etc.).
Afrontar desde los colegios, desde la administración y desde la propia sociedad
la necesidad de un plan de acogida para el nuevo alumnado inmigrante es un reto
y una necesidad. Hasta fechas muy recientes los centros educativos no contaban
con planes de acogida y obtenían una insuficiente respuesta por parte de
Ante esta realidad era pues necesario plantear acciones encaminadas a
garantizar el éxito del proceso de integración del alumnado extranjero en los
colegios. Estas actuaciones no son nuevas, algunos centros educativos, con más
o menos éxito, los lleva aplicando varios años y básicamente deben consistir
en:
- Disponibilidad de aulas de acogida para la inmersión de los alumnos en
nuestro sistema educativo y en nuestra lengua que facilitan la integración a un
alumnado con una enorme heterogeneidad formativa, lingüística, cultural, etc.
- Necesidad de adaptaciones curriculares, particularmente si el alumno se
incorpora una vez comenzado el curso.
- Disponibilidad de recursos personales y materiales antes del comienzo de cada
curso académico. Facilitar a los docentes cursos de formación específico que les
permitan poder afrontar el día a día en las aulas en este nuevo contexto
multicultural. No olvidemos que se sigue produciendo situaciones de
continua incorporación a lo largo del curso de alumnos inmigrantes y existe una
enorme temporalidad del alumnado en las aulas por necesidades laborales de sus
progenitores lo que afectan gravemente a su formación. Este grave problema debe
ser abordado desde los programas de acogida.
- Coordinación entre el centro escolar y los Servicios Sociales de la
administración en la zona, que proporcione la figura de un mediador cultural
que facilite el proceso de acogida de los alumnos. Apoyo por parte de los
Servicios Sociales a las familias de los alumnos inmigrantes, en muchas
ocasiones con necesidades económicas urgentes, de material escolar (necesidad
de crear bancos de libros y materiales), de becas de comedor, de uniformes,
vestimenta deportiva, etc.
- Campañas para mentalizar a las familias de los alumnos inmigrantes en que
deben implicarse en el proceso de escolarización de sus hijos.
Sólo adoptando estas y muchas otras medidas que permitan tomar conciencia de la
situación actual del multiculturalismo en nuestras aulas solucionar con éxito
los problemas que se están planteando en los centros escolares. Es necesario
abandonar políticas de integración basadas en el voluntarismo de los centros y
los profesores y facilitar los medios necesarios (humanos y materiales) a los
colegios si queremos abordar el tema de la interculturalidad como una
oportunidad y no como un problema.


